martes, 21 de septiembre de 2010

Requiescat in pace


He de admitir que hasta este fin de semana no conocía demasiado de la figura de José Antonio Labordeta. Evidentemente, conocía su paso por el Parlamento, también algunas de sus intervenciones ya míticas. Pero nunca leí ninguno de sus libros, ni le escuché cantar o recitar (más allá de, quizá, algunos fragmentos aislados, o tal vez ni eso, no lo podría asegurar), tampoco me enganché nunca a "Un país en la mochila", aunque esto me parece ahora inexplicable y creo, aún más, que habré de solucionarlo en fechas próximas.

Quiero decir con ello que mi conocimiento del político, del poeta, del cantautor, del hombre que fue Labordeta era (y en realidad sigue siendo) bastante limitado. No sé si coincido con las que fueron sus opiniones, no sé si sus versos son capaces de despertar mis emociones, no se si su persona, su carácter, despierta mi simpatía o mi complicidad.

Lo que sí sé es lo que he visto y oído a lo largo de estos últimos días: a mucha gente que tampoco lo conocía personalmente, gente anónima, hablando de él sin poder evitar emocionarse, reuniéndose para cantar sus canciones, alabando su cercanía, su sencillez, el hecho de que siempre fuera uno más, su implicación como político, el único político en el que, según parece, muchas personas, muchos aragoneses, han sido capaces no sólo de creer sino hasta de confiar a ciegas. Y, la verdad, todo ello me ha hecho emocionarme un poco a mí también.

He visto también algunas imágenes sueltas de "Un país en la mochila", y he creído ver a un hombre humilde, amable, respetuoso con todos, enamorado de cada rincón de este país (hay que estarlo para recorrerlo durante 7 años) y de sus gentes. He oído las cifras de la actividad que desarrolló durante sus 8 años de parlamentario, el número de propuestas que elevó, de intervenciones que realizó; cifras que a buen seguro harían sonrojarse a más de un diputado de esos que en 8 de cada 10 sesiones ni siquiera se dignan a aparecer por el hemiciclo. No, bien pensado seguramente no se sonrojarían, aunque motivos desde luego no les faltasen.

Sin conocer, como digo, mucho del señor Labordeta, todo lo que he visto me hace pensar que debía de ser una bellísima persona. Es sólo una sensación. La misma que tuve cuando falleció Miguel Delibes, cuando se nos fue Andrés Montes. Acciones, actitudes e ideas, aciertos y fallos, influencia, relevancia, son cosas sobre las que se puede opinar y debatir, que se pueden valorar en uno u otro sentido, sobre las que se puede discrepar. Pero el cariño espontáneo de la gente de la calle es como ese algodón que nunca engaña, no se puede contener ni rebatir ni, por supuesto, forzar o falsear. Es la prueba irrefutable de que quien nos ha dejado este fin de semana era, sin duda, uno de los grandes. Descanse en paz y, allá donde esté, siéntase bien orgulloso de lo que ha conseguido.

Me gustaría acabar esta entrada aquí, pero lamentablemente no puedo resistirme a comentar, con infinita tristeza, aún una cosa más. Como ya he dicho, es evidente que las ideas y posiciones de cualquier persona son opinables y criticables. En las ediciones digitales de los principales periódicos nacionales, muchos internautas anónimos han dejado sus comentarios en relación con la muerte de Labordeta. En algunas de estas reseñas aparecen críticas a sus ideas políticas, marcadamente de izquierdas, a su postura en relación con asuntos como el trasvase del Ebro. Uno podría argüir que no son estas las circunstancias más adecuadas para lanzar ciertas críticas, pero mientras se haga de un modo educado y respetuoso con la figura del difunto, creo que es innegable el derecho de cualquiera a expresar las propias discrepancias. Sin embargo, lamentablemente, también he encontrado (y no uno ni dos) comentarios abusivos, ofensivos, con insultos y descalificaciones que desde luego no son de rigor. A los que han hecho este tipo de comentarios, aunque ninguno de ellos llegue jamás a leerme, les pediría que la próxima vez se hagan un favor a sí mismos y también a todos los demás y se lo piensen durante 10 segundos antes de escribir. Hay que ser muy insensible o tener muchísimo odio dentro (y, objetivamente, no estamos hablando de un personaje tan controvertido como para haberse hecho acreedor a tanta inquina) para no darse cuenta de lo inadecuado de algunas actitudes. Y eso me produce bastante desazón. Y hasta me da un poco de miedo.

Emoción y esperanza ante algunas, la mayoría, de las reacciones. Desilusión y tristeza ante algunas otras. Respeto, admiración y cariño hacia alguien que, como ha quedado demostrado en estos últimos días, ha sabido ganárselos a lo largo de toda una vida.





miércoles, 15 de septiembre de 2010


Hay decisiones que nos llevan al borde del abismo, hay decisiones que nunca debimos tomar, hay días que mejor habríamos hecho no levantándonos de la cama, o no acostándonos el día anterior, o emborrachándonos hasta perder la conciencia o, como mal menor, cosiéndonos los labios con hilo de nailon, con una doble fila de grapas para mayor seguridad. Hay decisiones que lo cambian todo, decisiones opacas que se disfrazan de niebla pesada y gris que cae y te envuelve y te desampara y te aísla y te desespera porque nada puedes ver a través de ella, porque nada puedes ver a través de ellas aunque te dejes los ojos tratando de vislumbrar la naturaleza de lo que detrás de ellas se esconde, intentando adivinar si será mejor o peor que lo que la última decisión trajo consigo, que lo que ahora tienes, que lo que podrías tener si no pronunciaras esas palabras que tal vez mejor harías en no pronunciar pero que ya asoman por la comisura de los labios, a punto de cristalizar y cobrar forma, su camino franco y expedito (dónde está el nailon, qué pasa con las grapas), decisiones que en una fracción de segundo viajan desde el cerebro propio hasta la boca propia, que la abandonan y atraviesan raudas el espacio que las separa de los oídos ajenos, el espacio que separa, tal vez ya para siempre, dos bocas o dos manos o simplemente dos realidades, un pasado y un futuro, que hasta ese momento habían sido una, continuidad hecha trizas por una decisión que nos hace abandonar un camino para tomar otro, a menudo sinuoso, con consecuencias inesperadas que esperan pacientemente a la vuelta de una esquina que nuestra vista no llega siquiera a atisbar.

No quiero tomar más decisiones. Quiero convertirme en un tronco que flota en un río y dejar simplemente que mi vida vaya a la deriva o que la dirijan otros o el destino (si tal cosa existe) o la suerte o el infortunio o el Pato Lucas o el primer voluntario que dé un paso al frente o no dé uno hacia atrás. No quiero responsabilidad alguna, no quiero cargar con el peso de las cosas que me pasen, que te pasen, quiero no ser la causa de que pasen o no pasen, no quiero asumir mis errores, ni me interesa en absoluto adjudicarme mis aciertos. Sólo quiero no pensar, no quiero pensar más, quiero dormir un sueño infinito, despertarme y descubrir que la vida sigue su curso aunque yo no haga ningún esfuerzo por dirigir mis pasos hacia algún lugar al que no sé por qué habría de querer ir. Quiero relajarme, y olvidarme, y perdonarme, y buscarme y encontrarme. Y quiero no tener que volver a hacerlo. Y no hacerte(me) sufrir más.


Y dejar de sentirme culpable si
no
me siento feliz.


Tampoco es tanto pedir.


¿No?


Audio: Rocketship by Kathy McCarty
Foto: Executive decision maker by jovike

domingo, 6 de diciembre de 2009

Rejected Rejection

Herbert A. Millington

Chair - Search Committee
412A Clarkson Hall
Whitson University
College Hill, MA 34109

Dear Professor Millington,

Thank you for your letter of March 16. After careful consideration, I regret to inform you that I am unable to accept your refusal to offer me an assistant professor position in your department.

This year I have been particularly fortunate in receiving an unusually large number of rejection letters. With such a varied and promising field of candidates it is impossible for me to accept all refusals.

Despite Whitson's outstanding qualifications and previous experience in rejecting applicants, I find that your rejection does not meet my needs at this time. Therefore, I will assume the position of assistant professor in your department this August. I look forward to seeing you then.

Best of luck in rejecting future applicants.

Sincerely,

Chris L. Jensen

[Encontrado aquí]

viernes, 4 de diciembre de 2009

Actualización: Podía, podía...pero no lo sabía


En mi entrada sobre el desempleo, "Podía, podía...pero no lo sabía", había un error importante. Se decía que "el plazo para pedir el paro desde que finaliza tu contrato de trabajo es de 15 días hábiles. Pasado este plazo se perderá el derecho a solicitar la prestación por desempleo."

Evidentemente, esto parecía demasiado heavy y, de hecho, en realidad no es así. Siempre que la petición se haga dentro de estos primeros 15 días hábiles, se empezará a cobrar el desempleo desde el día siguiente a la finalización del contrato. Pasado este plazo, se puede seguir solicitando el desempleo, pero se perderán todos los días que hayan pasado desde la finalización del contrato. Por ejemplo, si alguien que acaba un contrato el 15 de junio y que tiene, en principio, derecho a 6 meses de desempleo, hace su petición el 23 de junio, cobrará desde el 16 de junio hasta el 16 de diciembre. Pero si hace la petición el 23 de julio, cobrará únicamente desde el 23 de julio hasta el 16 de diciembre, perdiendo el derecho de todos los días entre el 16 de junio y el 23 de julio.

He corregido el texto de la entrada original. Disculpas a los posibles damnificados.

Manifiesto: En defensa de los derechos fundamentales en Internet

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…

1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.

3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.

4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.

5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.

6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.

7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.

8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.

9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.

10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

Este manifiesto, elaborado de forma conjunta por varios autores, es de todos y de ninguno. Si quieres sumarte a él, difúndelo por Internet.

domingo, 11 de octubre de 2009

La prensa y la dirección del viento


En 1815 Napoleón escapó de su exilio en la Isla de Elba y se dirigió a París, a donde llegó el 20 de Marzo, según dicen, sin necesidad de disparar un solo tiro, aclamado por el pueblo. Retomó entonces el poder durante los famosos Cien Días, hasta que la batalla de Waterloo puso el punto y final al imperio napoleónico.

Es curiosa (y bastante indicativa de los derroteros por los que, en ocasiones, se mueve la prensa) la evolución de los titulares del periódico Le Moniteur Universel a lo largo del mes de marzo de 1815, mientras Napoleón se acercaba a París:
  • 9 de marzo: “El monstruo escapó del lugar de su destierro”
  • 10 de marzo: “El ogro corso ha desembarcado en Cabo Juan”
  • 11 de marzo: “El tigre se ha mostrado en Gap. Están avanzando tropas por todos lados para detener su marcha. Concluirá su miserable aventura como un delincuente en las montañas”
  • 13 de marzo: “El tirano está ahora en Lyon. Todos están aterrorizados por su aparición”
  • 18 de Marzo: “El usurpador ha osado aproximarse hasta 60 horas de marcha de la capital”
  • 19 de marzo: “Bonaparte avanza a marcha forzada, pero es imposible que llegue a París”
  • 20 de marzo: “Napoleón llegará mañana a las murallas de París”
  • 21 de marzo: “El Emperador Napoleón se halla en Fontaineblau”
  • 22 de marzo: “Ayer por la tarde Su Majestad el Emperador hizo su pública entrada a las Tullerías. Nada puede exceder el regocijo universal”
Creo que sobran las palabras. La versión de los titulares aquí recogida se basa en el prólogo del libro Ni ez naiz hemengoa (Yo no soy de aquí) de Joseba Sarrionandía. Una versión ligramente diferente se puede encontrar en Une Année à Florence de Alexandre Dumas.

sábado, 10 de octubre de 2009

Podía, podía...pero no lo sabía


Por si a alguno le resulta útil esta información (a mí desde luego me habría resultado muy útil tenerla hace un mes), resulta que, aunque parezca increíble, como explican muy bien en esta página web, es posible trabajar y cobrar el paro al mismo tiempo, siempre que el contrato sea a tiempo parcial, es decir cuando el número de horas trabajadas al día, a la semana, al mes o al año sea inferior al número de horas de un trabajador a tiempo completo comparable (un trabajador a tiempo completo de la misma empresa, con el mismo tipo de contrato de trabajo y que realice un trabajo idéntico o similar).

Podrá beneficiarse de esta opción quien ya esté cobrando el paro y empiece a trabajar a tiempo parcial o quien tenga dos trabajos a tiempo parcial y pierda uno de ellos. La cantidad que se percibirá es la parte proporcional a la jornada no trabajada; por poner un ejemplo, si un trabajador, en una empresa con un convenio de 40 horas semanales, firma un contrato de 30 horas por semana, el INEM le pagará la cuarta parte de lo que le pagaría si no tuviera ningún trabajo.

Es importante asimismo recordar que el plazo para pedir el paro desde que finaliza tu contrato de trabajo es de 15 días hábiles. Siempre que la petición se haga dentro de este plazo, se empezará a cobrar el desempleo desde el día siguiente a la finalización del contrato. Si la petición se hace fuera de plazo, se perderán todos los días que hayan pasado desde la finalización del contrato. Por ejemplo, si alguien que acaba un contrato el 15 de junio y que tiene, en principio, derecho a 6 meses de desempleo, hace su petición el 23 de junio, cobrará desde el 16 de junio hasta el 16 de diciembre. Pero si hace la petición el 23 de julio, cobrará únicamente desde el 23 de julio hasta el 16 de diciembre, perdiendo el derecho de todos los días entre el 16 de junio y el 23 de julio.

Para calcular la duración y cuantía de la prestación se tendrá en cuenta únicamente el número de días trabajados en los últimos 6 años (o, en su caso, desde la última vez que se percibió la prestación) y el sueldo de los últimos 6 meses respectivamente. En esta página (del INEM) te calculan de modo aproximado la cuantía y duración de la prestación a la que tienes derecho, en función de los datos que hemos mencionado.

Espero que a alguno le sirva toda esta información!

Audio: Hot Stuff (Donna Summer)

viernes, 9 de octubre de 2009

I don't believe in Elvis

Último párrafo del prólogo de un conocido libro de Cosmología:

"As the camera-ready book goes to press, it is completely free of any typographical errors, errors of physics or errors of judgment. Any errors present in the final product must have crept in during the production process, and are wholly the fault of the publisher."

(Es decir: En el momento de ir a la imprenta, el libro se encuentra completamente libre de errores tipográficos, errores en la física o errores de juicio. Cualquier error presente en el producto final debe haberse 'colado' durante el proceso de producción y es culpa exclusiva del editor.)

Ahí es nada la afirmación, tratándose de un libro de 547 páginas. Yo de mayor quiero tener esa seguridad en mí mismo.

Audio: God (John Lennon)

miércoles, 7 de octubre de 2009

La ciencia española no necesita tijeras

Rompo mi silencio de varios meses para unirme a una iniciativa impulsada desde este blog y que ha desembocado en la creación de esta página web.

Hace algunos días que se hicieron públicos los Presupuestos elaborados por el Gobierno para 2010, presupuestos que ahora deben ser discutidos por el Parlamento. Presupuestos que, tristemente, contemplan una reducción del 15% en el dinero destinado a Investigación.

Concretamente, este 15% se refiere a las operaciones "no financieras", es decir, proyectos de investigación, becas o contratos de investigadores no funcionarios. Desde el Gobierno se pretende maquillar el drástico recorte teniendo en cuenta en los cálculos el incremento en la partidas para "operaciones financieras" (es decir, créditos a empresas y grandes proyectos industriales, de los que poco o nada se benefician la ciencia e investigación de base), con lo que la disminución quedaría "tan sólo" en un 3.1%.

A pesar de operaciones de maquillaje y de declaraciones que juegan al despiste, la sombra del 15% es alargada para un Gobierno que en el programa electoral de las penúltimas elecciones, allá por 2004, decía:

"Para garantizar el cumplimiento de los objetivos señalados, incrementaremos los fondos públicos de investigación y desarrollo, referidos a los gastos no financieros (capítulos 1-7), en un 25% anual."

La negrita (aclaro) es contribución mía (y de justicia es reconocer que en la pasada legislatura, efectivamente, se produjo un incremento notable en la inversión en investigación.) Es verdad, es verdad, que en el programa de 2008 las afirmaciones ya eran más "tibias":

"Para conseguirlo, los socialistas nos comprometemos a [...]:
- Un incremento sustancial de los recursos de la Administración General del Estado en I+D+i, focalizándolos en programas que movilicen al sector privado.
- El fortalecimiento de las instituciones científicas y de los recursos humanos"

y anunciaban ese giro hacia el sector privado, hacia la segunda "i" de I+D+i, que en estos momentos estamos presenciando. Aún así, se prometía "el fortalecimiento de las instituciones científicas y de los recursos humanos". Que le pregunten al personal del CIEMAT (Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas) cómo de fortalecidos se sienten con el recorte del 26% que les han prometido para el año que viene.

Uno, que no es la persona más intransigente del mundo, entiende que la situación económica en 2004, en 2008 y en 2009 no es precisamente la misma, que estamos en crisis y que todos tenemos que apretarnos el cinturón. Pero señores, pasar de un +25% a un -15% no sólo no es un "incremento sustancial", sino que llega a la categoría de tomadura de pelo. Es intolerable.

Sobre todo si tenemos en cuenta la situación de partida, que no es, ni mucho menos, idílica. Recientemente, la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia declaraba: "Vamos a mantener las convocatorias del Plan Nacional y del Programa Ingenio en el mismo nivel que 2009". Es estupendo, ya me quedo mucho más tranquilo. Para el que no lo sepa (y supongo que muchos no lo sabréis, dado que a estas cosas no interesa darles mucha publicidad), el ministerio de la señora Garmendia había anunciado para este año dos convocatorias de becas postdoctorales, una en marzo y otra en otoño. Regalo una piruleta de fresa para el primero que adivine cuántas convocatorias han salido hasta el día de hoy, a la sazón 7 de octubre. En efecto, la respuesta que buscábamos es 0 (C E R O). Curioso, para un Gobierno que en su fantástico programa de 2004 (hay que ver el juego que nos está dando) afirmaba:

"Promoveremos los programas de intercambio universitario y de desarrollo de la investigación, mediante ayudas posdoctorales (risas)"

Lo de las risas también es aportación mía, y es que ya uno tiene que reírse porque si no corre el riesgo de quedarse sin lágrimas.

Comenzaba el post hablando de una iniciativa. Esa iniciativa consiste en que hoy, día 7 de octubre, todo aquel que estuviera en contra del recorte presupuestario anunciado por el Gobierno, escribiese una entrada en su blog (o en un blog creado a tal efecto) manifestando las razones de su oposición a la medida.

Así pues, a ello me dispongo, y con ello acabo. No hablaré de la trascendencia de la investigación, de los beneficios que ha tenido, tiene, y tendrá para la sociedad. No recurriré a lugares comunes. No hablaré de modelos productivos, de competitividad, de países vecinos. No hablaré de la importancia del conocimiento per se. Podríamos hablar de estas y muchas otras cosas, pero, siguiendo la línea desarrollada a lo largo de todo el post, concluiré citando, una vez más el programa electoral del PSOE en 2004, que, en su introducción, rezaba:

"La protección y el fomento de más y mejores empleos, la incorporación de la mujer al trabajo, la atención a los mayores, la preservación del medio ambiente, la convergencia social, la lucha contra la exclusión social, atención debida a la sanidad, la educación, la investigación y la innovación tecnológica son, para el Partido Socialista, políticas prioritarias en la Unión Europea"

A lo largo de este post he citado varias veces el programa electoral de 2004. Hay quien podría argüir que el programa de 2004 se refiere a un periodo electoral ya concluido, y que por tanto, no se puede juzgar al Gobierno en base a lo allí expuesto. Y tendría razón, no se puede.

Lo que si se puede es exigir al señor Zapatero que sea consecuente con el modelo de país que, desde 2004, nos ha intentado vender como suyo. Un modelo en que la investigación es una prioridad máxima, un pilar fundamental, algo que hay que cuidar y potenciar.

Usted nos vendió ese modelo de país. Y algunos le creimos. No nos traicione.

martes, 30 de junio de 2009

May the winds blow


"Tus errores como hijo son mis fracasos como padre" es toda una frase. Desprende tanta condescendencia, alcanza tales cotas de menosprecio, que casi puedo comprender que Cómodo no fuera capaz de soportarla.

Mis errores son míos. Al pretender apropiártelos, privas también de todo valor a mis aciertos. Con ello me niegas, reduces toda mi vida al absurdo.

Si soy un hombre, no me trates como un niño. Si te odio, merezco tu odio. Si en vez de odiarme me tiendes la mano...¿Por quién lo haces? ¿Por mí? Piensa de nuevo.

Si en vez de odiarme me tiendes la mano, yo sólo puedo darte las gracias.

GRACIAS

por ayudarme
a comprender
que
no soy

MÁS QUE BASURA.


AUDIO: Hate you (Slayer)... Hate me! (Children of Bodom)

sábado, 27 de junio de 2009

La vida es sueño


Estoy soñando.


En mi sueño es un día de invierno, uno de esos días grises y lluviosos que no invitan a salir a la calle. Me encuentro en el salón de mi casa, viendo una película que echan por televisión. Es una película bélica, y la verdad es que no tiene mala pinta, pero la he cogido ya empezada y además es la hora de la siesta. Poco a poco, sin darme cuenta, caigo en un sueño profundo y comienzo a soñar.



Una bala pasa a un milímetro de mi oreja derecha. El ruido metálico de los proyectiles saliendo de las armas, los gritos de los heridos y las órdenes de los que siguen en pie, las gotas de lluvia que golpean el suelo...todo se funde en un sonido irreal, harmónico, casi hipnótico. Sé que he de reaccionar si quiero conservar la vida, pero no puedo apartar la mirada del rostro pálido y lleno de arena de un compañero que yace muerto a mi lado. Alguna cosa me golpea la cabeza. Me desmayo y comienzo a soñar.


El resplandor de la arena me hace daño a la vista. Quizás ya soy demasiado viejo para el desierto, pero lo amo demasiado como para abandonarlo. Contemplo a mi amigo Rahid, un mahometano alto y moreno que cabalga unos metros por delante. Rahid es un compañero excelente. Ya hace muchos años que viajamos juntos y siempre me han impresionado su inteligencia y, sobre todo, su tranquilidad. De él he aprendido muchas cosas, cosas que no enseñan en ninguna escuela. Ya soy viejo, pero incluso si perdiese la memoria, jamás olvidaría las noches en el desierto, bebiendo té y mirando al cielo infinito, escuchando a Rahid hablar de estrellas y constelaciones y contar historias al mismo tiempo. Uf, realmente hace mucho calor hoy, no me encuentro muy bien y no paro de sudar...


Me despierto


Me despierto

Me despierto sudando. Sé que he soñado alguna cosa, pero ya no me acuerdo de qué. Me levanto y subo la persiana. Es un dia de invierno, uno de esos días grises y lluviosos que no invitan a salir a la calle. Creo que me quedaré en casa y veré un rato la televisión. Puede que echen algo interesante...


Credits: Photo by UM Sizzle

viernes, 19 de junio de 2009

A paper weight



"Más bajo, más bajo".
No turbéis el silencio
de un ritmo incomparable,
lento,
muy lento,
es el ritmo
de esta luna de oro.
El sol ha muerto.
Y hasta las alegrías son tristezas,
pero del mismo ritmo:
lento, muy lento.

Rafael Alberti

No pares de hablar, por favor, no pares, no hoy, esta noche necesito que me hables, de cualquier cosa, aunque no tenga sentido, aunque yo no te escuche, ni te responda, aunque no te entienda ni sepa de lo que hablas ni vaya a saberlo nunca, tal vez no estoy preparado para entenderte, tal vez hables demasiado bajo, tal vez ni siquiera lo intento porque el miedo a la noche que, cada vez más silenciosa, cada vez más oscura, me envuelve, me lo impide, pero en cualquier caso, aunque creas que todo está perdido no dejes de hablar, déjame escuchar tu voz, tu risa franca y cristalina que me hará sentirme un poco menos solo, y esta noche, aunque siempre nos demos la mano o dos besos, esta noche abrázame, abrázame aunque no lo merezca, abrázame fuerte como si estuviese al borde de un precipicio y fuese a caer y tú en el último momento llegas y me sujetas entre tus brazos y con ese abrazo me salvas, por eso abrázame y no me sueltes hasta que se haga de día, y esta noche, por favor, no me dejes ver el miedo en tus ojos, porque necesito creer que no pasa nada, porque necesito que seas valiente por los dos, porque creo que he perdido la fe y necesito encontrarla en tu mirada, así que no la apartes cuando te mire, no la apartes aunque lo que veas asuste y dé miedo y sé que es asi, porque yo mismo no soy capaz de mirarme al espejo, y no se que me pasa, pero estoy temblando y siento que he perdido el rumbo y no sé cuando ni por qué ni qué debo hacer, y por eso necesito que me hables mientras pienso, mientras ideo un plan que me saque de aquí y me devuelva a donde probablemente nunca he estado, pero para conseguirlo necesito que me sigas hablando...y tú ni siquiera estás aquí.

Credits: Foto, "Broken heart" by Gabriela Camerotti.
Audio: Country Feedback by R.E.M.

jueves, 21 de mayo de 2009

The aftermath




Yo, que soy bastante aficionado al atletismo, siempre me acuerdo de la historia de Hicham el Guerrouj, plusmarquista y tropecientas veces campeon mundial de 1500 y 5000 metros. En 1996, El Guerrouj justo acababa de empezar a dar los primeros pasos de su exitosa carrera. El año anterior habia ganado el titulo mundial de los 1500 en pista cubierta y la plata en los mundiales al aire libre, y todo ello le convertia en uno de los grandes favoritos para los Juegos Olimpicos de Atlanta. Pero en la final, en mitad de la carrera tropezó y cayó al suelo. Aunque se levantó y siguió corriendo, ya nada pudo hacer y al cruzar la meta rompió a llorar desconsolado.

Una vez en un documental sobre la vida de El Guerrouj, vi como el tipo se habia colgado en su habitación un poster gigante con la foto de la final de Atlanta. Decia que cada mañana le servia de motivacion para salir a entrenar y machacarse al máximo.

La carrera de El Guerrouj a partir de 1996 está, como digo, tan llena de éxitos que es considerado por muchos como el mejor mediofondista de la historia. Sin embargo, el oro olímpico seguía negándosele. En Sidney 2000 volvió a correr los 1500 y un error de estrategia acabó con sus opciones y tuvo que conformarse con la plata. En Atenas 2004, en su última oportunidad, decidió correr sus dos pruebas, 1500 y 5000, lo cual muchos consideraron una temeridad, dado que ambas carreras están muy juntas y prácticamente no hay tiempo para la recuperación. El Guerrouj corrió y ganó los dos oros, algo que nadie había conseguido en los últimos 80 años, desde que lo hiciera el finlandés Parvo Nurmi en 1924.

Y yo no puedo evitar pensar en ese hombre que cada mañana, durante 8 años, al levantarse de la cama lo primero que veía era una fotografía que plasmaba la mayor de sus decepciones, el momento más duro de su carrera profesional. Y la verdad, no soy capaz de imaginar lo que ese hombre pudo sentir 8 años después, cuando por fin obtuvo el premio que tanto tiempo llevaba persiguiendo. Un premio a la constancia y a la dedicación, a la capacidad de superación, al no dejarse vencer por las dificultades.

A lo largo de nuestra vida, todos nos tenemos que enfrentar con situaciones difíciles, momentos en los que las cosas no nos salen bien, que nos golpean directamente donde más nos duele. Instantes que dan al traste con todo nuestro esfuerzo o nuestras ilusiones.

No podemos prever esos momentos. No podemos elegir cuándo van a venir ni cómo nos van a afectar. Pero lo que si podemos elegir es, una vez pasado el temporal, qué hacer con ellos. Al final es uno mismo quien decide cómo le marcan las experiencias difíciles que vive. Todo se puede enfocar de diferentes maneras, y una situación difícil puede pasar a convertirse en la mayor de las motivaciones o ayudarnos de cara a afrontar mejor situaciones similares en el futuro.

Y si somos capces de hacer eso, tal vez dentro de 8 años recojamos nuestro premio. Y entonces sabremos lo que se siente.

Tiene que estar bien.

Audio: It's my party (Leslie Gore) and Bulletproof...I wish I was (Radiohead)

domingo, 3 de mayo de 2009

Diarios de bicicleta

Bitácora del capitán. Fecha espacial 03032009 (Dia 1).

Me he comprado una bicicleta en una tienda de segunda mano. Mi bici es la más bonita del mundo mundial. Es azul como el cielo y estilizada como una gacela. Es una bici de paseo, pero con marchas y con dos luces de dinamo que espantarían la oscuridad del mismísimo infierno. La he comprado en una tienda regentada por un turco en la que no sólo se venden bicis de dudosa procedencia, sino que también se arreglan zapatos, se hacen copias de llaves y estoy seguro que, en caso de necesidad, se afinan pianos y se realizan operaciones de fimosis.

El turco quería 85 euros por ella, pero como he ido con otro amigo que también se ha comprado una, me la ha acabado dejando por 65 y con un candado de regalo. Es una auténtica ganga!

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Dia 10.

Cada día estoy más contento con mi bici. No sé como he podido vivir prácticamente un mes sin ella. Llego a todos sitios en un abrir y cerrar de ojos y se acabó el pagar los 2.10 € (si, si, han leído bien, dos euros con sus diez céntimos) de cada viaje sencillo en transporte público. Casi todo el mundo que conozco ha pagado el doble por bicis que no valen ni la mitad que la mía. Está mal que yo lo diga, pero soy un lince.

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Día 25

A riesgo de ser repetitivo: My bike ruleees, maaaan!

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Día 35

Hoy ha dejado de funcionar el freno de atrás de mi bici. En fin, cosas que pasan. Algún día de estos cuando tenga tiempo a ver si lo arreglo, pero de momento sigo teniendo el de delante y total, para ir por ciudad no necesito más. ¡Mi bici sigue siendo el pollo con cebolla! (nótese el elegante recurso para evitar caer en el lenguaje soez)

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Día 40

No sé que pasa, pero hoy me siento más inseguro que de costumbre a lomos de Anacleta (no pongan esas caras: evidentemente, mi bici tenía que tener un nombre!). El manillar parece que está un poco suelto... Coño! (a la mierda mis esfuerzos por evitar el lenguaje soez), pero si la tuerca que une el manillar con el cuadro se está rajando! Esto si que debería arreglarlo cuanto antes porque cualquier día me quedo con el manillar en la mano y vas a ver tu que gracia.

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Día 44

Sorprendentemente, el problema del manillar no sólo no se ha arreglado espontáneamente sino que incluso ha ido a peor. Ahora vibra como un martillo pneumático y cada vez que monto a Anacleta voy con el alma en vilo. Sin embargo, la bici sigue en estado de "utilizabilidad" y como soy un vago de tipo y tamaño, creo que aún aguantaré unos días más antes de llevarla a la tienda.

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Día 45

Mi astuta decisión de postergar unos días más la reparación me ha permitido comprobar como el cable del freno delantero saltaba por los aires, dejándome con la suela de mis zapatos como único (y hemos de decir que no muy eficaz) sistema de frenado. Todo ello, claro está, mientras iba montado en la bici. Si no han probado nunca a quedarse sin frenos con la bici en marcha se lo recomiendo. Unas risas.

Risas las que se debe estar echando el cabrón del turco mientras se toma tintos de verano con aceitunas y "kartoffelsalats", merced a mis 65 euros. Como le vea por la calle, os juro que no respondo.

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Día 48

Increíblemente, han pasado tres días y sigo sin llevar mi bici a arreglar. Cada vez que cojo la bici pierdo 2 años de vida del miedo que llevo en el cuerpo. De mañana juro que no pasa, se la llevo al turco y le armo la marimorena. Joder, que le pasa a este candado que no se abre? Crack!

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Bitácora del capitán. Fecha espacial 03052009 (Epílogo).

En efecto, la llave se rompió (afortunadamente no se quedó dentro del candado: cualquier situación es susceptible de empeorar) y me tuve que traer la bici a cuestas hasta casa, quedando ante medio Heidelberg como un vil ladronzuelo de bicis, con el agravante de diurnidad y alevosía. Eso sí, los alemanes son gente educada y aunque seguro que casi todos lo pensaron, nadie me dijo nada.

Durante varios días he intentado abrir el candado de mi bici con un clip y el hierro de un "Pilot", al más puro estilo McGyver. En el tiempo en que McGyver, con las mismas herramientas, habría construido un coche de carreras de 8 cilindros, con su KERS y sus alerones con difusor, yo sólo he logrado inutilizar varios clips, hacerme unas cuantas heridas en los dedos y blasfemar mediante expresiones que yo mismo ignoraba conocer.

Es el momento de reconocerlo: mi bici es una castaña. Y yo no soy un lince sino un auténtico pardillo. La verdad (aunque dura) os hará libres.

Miro a mi bici, que está en mi habitación, a un lado de mi cama. Parece tranquila. Seguramente ignora que estoy a ESTO de tirarla por la ventana y tirarme yo detrás (no para suicidarme, sino para asegurarme de destrozarla completamente).


Audio: Bycicle race de Queen (I want to ride my biiiiiicycle, biiiiiiicycle...)


viernes, 27 de marzo de 2009

A song to keep us warm

Me pregunto si el papel siente algo cuando escribo. Si puede sentir cómo el lápiz resbala lentamente sobre su superficie. Y si ello le produce cosquillas o, por el contrario, un dolor lacerante y penoso por cada fibra que la mina arranca su paso. ¿Sentirá la taza que sostengo entre mis manos el abrazo hirviente del café?

Tal vez podría escribir más suavemente. Esperar a que el café se enfrie un poco antes de servirlo...

Me pregunto, aún más, si el papel es capaz de sentir lo que escribo, si sonreirá cuando es algo divertido o bonito, si padecerá mi desconsuelo tanto o más que yo mismo cuando las palabras caen graves y pesadas como losas. Quizá también la taza sufrirá el amargor del café, del que sólo el dulce azucar podrá redimirle.

No. No todo tiene sentido.

Te preguntas
(tal vez no)
si alguien puede sentir tu dolor.

A muchos kilómetros de distancia
alguien derrama
silenciosas
y amargas
lágrimas de celulosa

y se pregunta
si puedes
sentirle a tu lado

I hope you do.

AUDIO: Keep me warm (Ida Maria)

viernes, 20 de marzo de 2009

We CAN change



Obama nos ha vuelto ha sorprender. Recuerdan desde Irán que de momento son sólo palabras, y las palabras han de ser refrendadas con hechos. Y es cierto. Pero es un comienzo, un nuevo comienzo como el que representa el propio Obama, que ha supuesto un soplo de aire fresco sin precedentes para Estados Unidos y para el mundo entero, sobre todo teniendo en cuenta los derroteros que estaba tomando últimamente la política exterior estadounidense y, a su estela, la de muchos otros paises de la escena internacional. Parece que vivimos nuevos tiempos, tiempos en los que el gobierno español (junto con muchos paises europeos) se atreve a desafiar a la Iglesia Católica cuando esta, por enésima vez, se equivoca de pleno. Tiempos para la esperanza y para el cambio. Y el auténtico símbolo de estos nuevos tiempos no es otro que Barack Obama. Veremos que pasa con Irán, veremos que pasa con Israel. Veremos que pasa con Guantánamo, con Cuba, con Corea, con Afghanistan. Veremos, volviendo a casa, que pasa con ETA y el problema vasco (que son dos cosas distintas), con el estatus de la Iglesia Católica (que, no me malinterpretéis, ha hecho y hace muchas cosas buenas, también mucho daño) en un estado que se dice aconfesional, con Catalunya y el estado de las Autonomías. Con el Ulster, con el 0.7, con Kyoto, con la deuda externa, con la pena de muerte, con millones de personas condenadas a muerte por desnutrición o por enfermedades que son crónicas o letales dependiendo de donde vivas.

Hay mucho que cambiar, y los cambios, los verdaderos, los perdurables, llevan tiempo. Veremos... Pero de momento hoy Obama me ha hecho sonreir y me ha hecho tener esparanza en un futuro mejor, o al menos, menos malo. Como me decía hoy K., este hombre parece "como salido de un cuento o algo así". Y los cuentos, casi siempre, tienen final feliz.

Yes
We
Can.

AUDIO: Para poner un poco de contraste, Handlebars by Flobots (...I can lead a nation with a microphone, with a microphone...)



Transcripción del discurso

“Today I want to extend my very best wishes to all who are celebrating Nowruz around the world.

“This holiday is both an ancient ritual and a moment of renewal, and I hope that you enjoy this special time of year with friends and family.

“In particular, I would like to speak directly to the people and leaders of the Islamic Republic of Iran. Nowruz is just one part of your great and celebrated culture. Over many centuries your art, your music, literature and innovation have made the world a better and more beautiful place.

“Here in the United States our own communities have been enhanced by the contributions of Iranian Americans. We know that you are a great civilisation, and your accomplishments have earned the respect of the United States and the world.

“For nearly three decades relations between our nations have been strained. But at this holiday we are reminded of the common humanity that binds us together. Indeed, you will be celebrating your New Year in much the same way that we Americans mark our holidays - by gathering with friends and family, exchanging gifts and stories, and looking to the future with a renewed sense of hope.

“Within these celebrations lies the promise of a new day, the promise of opportunity for our children, security for our families, progress for our communities, and peace between nations. Those are shared hopes, those are common dreams.

“So in this season of new beginnings I would like to speak clearly to Iran's leaders. We have serious differences that have grown over time. My administration is now committed to diplomacy that addresses the full range of issues before us, and to pursuing constructive ties among the United States, Iran and the international community. This process will not be advanced by threats. We seek instead engagement that is honest and grounded in mutual respect.

“You, too, have a choice. The United States wants the Islamic Republic of Iran to take its rightful place in the community of nations. You have that right - but it comes with real responsibilities, and that place cannot be reached through terror or arms, but rather through peaceful actions that demonstrate the true greatness of the Iranian people and civilisation. And the measure of that greatness is not the capacity to destroy, it is your demonstrated ability to build and create.

“So on the occasion of your New Year, I want you, the people and leaders of Iran, to understand the future that we seek. It's a future with renewed exchanges among our people, and greater opportunities for partnership and commerce. It's a future where the old divisions are overcome, where you and all of your neighbours and the wider world can live in greater security and greater peace.

“I know that this won't be reached easily. There are those who insist that we be defined by our differences. But let us remember the words that were written by the poet Saadi, so many years ago: “The children of Adam are limbs to each other, having been created of one essence.”

“With the coming of a new season, we're reminded of this precious humanity that we all share. And we can once again call upon this spirit as we seek the promise of a new beginning.

“Thank you, and Eid-eh Shoma Mobarak.”

martes, 17 de marzo de 2009

Marginalia


Que incómodo es venir
de un país que no tiene
desfiladero de las termópilas
ni machu picchu
ni roca tarpeya
ni popocatépetl
ni galleria degli uffizi
ni gran muralla china
ni place des vosges
ni barrio gótico
ni palenque
ni paseo del prater
ni columnata de bernini
ni cañon del colorado
ni piramide de keops
ni rijksmuseum
ni sainte chapelle
ni popul vuh
ni venus del espejo
ni cuevas de altamira
ni philosophenweg
ni tenochtitlán
ni manekken pis
ni taj mahal

diríase que es incómodo
no por complejo de inferioridad
sino porque uno realmente no sabe
si está viviendo
antes del prólogo
o después del epílogo
y tampoco intuye
si es peor o mejor.


Mario Benedetti


Foto: Vista de Heidelberg desde la ventana de mi despacho en Philosophenweg

sábado, 14 de marzo de 2009

The sky up there.

jueves, 12 de marzo de 2009

And I try, and I try, and I try.

Los dioses habían condenado a Sísifo a subir sin cesar una roca hasta la cima de una montaña desde donde la piedra volvía a caer por su propio peso. Habían pensado con algún fundamento que no hay castigo más terrible que el trabajo inútil y sin esperanza.

Si se ha de creer a Homero, Sísifo era el más sabio y prudente de los mortales. No obstante, según otra tradición, se inclinaba al oficio de bandido. No veo en ello contradicción. Difieren las opiniones sobre los motivos que le llevaron a convertirse en el trabajador inútil de los infiernos. Se le reprocha, ante todo, alguna ligereza con los dioses. Reveló los secretos de éstos. Egina, hija de Asopo, fue raptada por Júpiter. Al padre le asombró esa desaparición y se quejó a Sísifo. Este, que conocía el rapto, se ofreció a informar sobre él a Asopo con la condición de que diese agua a la ciudadela de Corinto. Prefirió la bendición del agua a los rayos celestiales. Por ello le castigaron enviándole al infierno. Homero nos cuenta también que Sísifo había encadenado a la Muerte. Plutón no pudo soportar el espectáculo de su imperio desierto y silencioso. Envió al dios de la guerra, quien liberó a la Muerte de las manos de su vencedor.

Se dice también que Sísifo, cuando estaba a punto de morir, quiso imprudentemente poner a prueba el amor de su esposa. Le ordenó que arrojara su cuerpo insepulto en medio de la plaza pública. Sísifo se encontró en los infiernos y allí, irritado por una obediencia tan contraria al amor humano, obtuvo de Plutón el permiso para volver a la tierra con objeto de castigar a su esposa. Pero cuando volvió a ver el rostro de este mundo, a gustar del agua y del sol, de las piedras cálidas y del mar, ya no quiso volver a la oscuridad infernal. Los llamamientos, las iras y las advertencias no sirvieron de nada. Vivió muchos años más ante la curva del golfo, la mar brillante y las sonrisas de la tierra. Fue necesario un decreto de los dioses. Mercurio bajó a la tierra a coger al audaz por el cuello, le apartó de sus goces y le llevó por la fuerza a los infiernos, donde estaba ya preparada su roca.

Se ha comprendido ya que Sísifo es el héroe absurdo. Lo es tanto por sus pasiones como por su tormento. Su desprecio de los dioses, su odio a la muerte y su apasionamiento por la vida le valieron ese suplicio indecible en el que todo el ser se dedica a no acabar nada. Es el precio que hay que pagar por las pasiones de esta tierra. No se nos dice nada sobre Sísifo en los infiernos. Los mitos están hechos para que la imaginación los anime. Con respecto a éste, lo único que se ve es todo el esfuerzo de un cuerpo tenso para levantar la enorme piedra, hacerla rodar y ayudarla a subir una pendiente cien veces recorrida; se ve el rostro crispado, la mejilla pegada a la piedra, la ayuda de un hombro que recibe la masa cubierta de arcilla, de un pie que la calza, la tensión de los brazos, la seguridad enteramente humana de dos manos llenas de tierra. Al final de ese largo esfuerzo, medido por el espacio sin cielo y el tiempo sin profundidad, se alcanza la meta. Sísifo ve entonces cómo la piedra desciende en algunos instantes hacia ese mundo inferior desde el que habrá de volver a subirla hasta las cimas, y baja de nuevo a la llanura.

Sísifo me interesa durante ese regreso, esa pausa. Un rostro que sufre tan cerca de las piedras es ya él mismo piedra. Veo a ese hombre volver a bajar con paso lento pero igual hacia el tormento cuyo fin no conocerá jamás. Esta hora que es como una respiración y que vuelve tan seguramente como su desdicha, es la hora de la conciencia. En cada uno de los instantes en que abandona las cimas y se hunde poco a poco en las guaridas de los dioses, es superior a su destino. Es más fuerte que su roca.

Si este mito es trágico lo es porque su protagonista tiene conciencia. ¿En qué consistiría, en efecto, su castigo si a cada paso le sostuviera la esperanza de conseguir su propósito? El obrero actual trabaja durante todos los días de su vida en las mismas tareas y ese destino no es menos absurdo. Pero no es trágico sino en los raros momentos en que se hace consciente. Sísifo, proletario de los dioses, impotente y rebelde, conoce toda la magnitud de su miserable condición: en ella piensa durante su descenso. La clarividencia que debía constituir su tormento consuma al mismo tiempo su victoria. No hay destino que no se venza con el desprecio.

Por lo tanto, si el descenso se hace algunos días con dolor, puede hacerse también con alegría. Esta palabra no está de más. Sigo imaginándome a Sísifo volviendo hacia su roca, y el dolor estaba al comienzo. Cuando las imágenes de la tierra se aferran demasiado fuertemente al recuerdo, cuando el llamamiento de la felicidad se hace demasiado apremiante, sucede que la tristeza surge en el corazón del hombre: es la victoria de la roca, la roca misma. La inmensa angustia es demasiado pesada para poder sobrellevarla. Son nuestras noches de Getsemaní. Pero las verdades aplastantes perecen de ser reconocidas. Así, Edipo obedece primeramente al destino sin saberlo, pero su tragedia comienza en el momento en que sabe. Pero en el mismo instante, ciego y desesperado, reconoce que el único vínculo que le une al mundo es la mano fresca de una muchacha. Entonces resuena una frase desmesurada: "A pesar de tantas pruebas, mi avanzada edad y la grandeza de mi alma me hacen juzgar que todo está bien". El Edipo de Sófocles, como el Kirilov de Dostoievski, da así la fórmula de la victoria absurda. La sabiduría antigua coincide con el heroísmo moderno.

No se descubre lo absurdo sin sentirse tentado a escribir algún manual de la felicidad. "¡Eh, cómo! ¿Por caminos tan estrechos...?" Pero no hay más que un mundo. La felicidad y lo absurdo son dos hijos de la misma tierra. Son inseparables. Sería un error decir que la dicha nace forzosamente del descubrimiento absurdo. Sucede también que la sensación de lo absurdo nace de la dicha. “Juzgo que todo está bien", dice Edipo, y esta palabra es sagrada. Resuena en el universo feroz y limitado del nombre. Enseña que todo no es ni ha sido agotado. Expulsa de este mundo a un dios que había entrado en él con la insatisfacción y la afición a los dolores inútiles. Hace del destino un asunto humano, que debe ser arreglado entre los hombres.

Toda la alegría silenciosa de Sísifo consiste en eso. Su destino le pertenece. Su roca es su cosa. Del mismo modo, el hombre absurdo, cuando contempla su tormento, hace callar a todos los ídolos. En el universo súbitamente devuelto a su silencio se elevan las mil vocecitas maravilladas de la tierra. Llamamientos inconscientes y secretos, invitaciones de todos los rostros constituyen el reverso necesario y el premio de la victoria. No hay sol sin sombra y es necesario conocer la noche. El hombre absurdo dice "sí" y su esfuerzo no terminará nunca. Si hay un destino personal, no hay un destino superior, o, por lo menos, no hay más que uno al que juzga fatal y despreciable. Por lo demás, sabe que es dueño de sus días. En ese instante sutil en que el hombre vuelve sobre su vida, como Sísifo vuelve hacia su roca, en ese ligero giro, contempla esa serie de actos desvinculados que se convierte en su destino, creado por él, unido bajo la mirada de su memoria y pronto sellado por su muerte. Así, persuadido del origen enteramente humano de todo lo que es humano, ciego que desea ver y que sabe que la noche no tiene fin, está siempre en marcha. La roca sigue rodando.

Dejo a Sísifo al pie de la montaña. Se vuelve a encontrar siempre su carga. Pero Sísifo enseña la fidelidad superior que niega a los dioses y levanta las rocas. El también juzga que todo está bien. Este universo en adelante sin amo no le parece estéril ni fútil. Cada uno de los granos de esta piedra, cada fragmento mineral de esta montaña llena de oscuridad, forma por sí solo un mundo. El esfuerzo mismo para llegar a las cimas basta para llenar un corazón de hombre. Hay que imaginarse a Sísifo dichoso.

(Fragmento de "El mito de Sísifo" de Albert Camus)


Audio: Hoy una rareza: Sysyphus (parts I-III) de Pink Floyd (para el que se atreva, hay una Part IV)

Credits: Pintura obra de Marek Zulawski, vista en "La antorcha de Krauss" (blog muy recomendable)

sábado, 7 de marzo de 2009

Ante la ley (II)


(Leer primero la entrada anterior, "Ante la ley")

Busco el mágico reino de Oz. Sólo tengo una vaga idea de dónde podría encontrarse, y en lo más profundo de mi ser sé que jamás lograré estar ni tan siquiera cerca de allí. Pero sigo caminando, por alguna razón no puedo detenerme. A mi alrededor todo son tinieblas y no veo a nadie más; puede que, al igual que las puertas de la Ley del cuento de Kafka, la ciudad buscada por cada persona se halle en un lugar diferente, solamente destinado a ella; pero también podría haber otros muy cerca, perdidos como yo, vagando erráticamente en busca de un imposible que quizás ni siquiera importe. Puede que nadie más busque.

Cada cierto tiempo doy un paso en falso, en la dirección equivocada, un movimiento que me aleja un poco más de mi ya de por sí inalcanzable destino. Soy consciente de mi error apenas un instante después de cometerlo, antes incluso de que el estridente silbido de la flecha rasgue el aire a escasos metros de mí. El Arquero nunca hierra el blanco, al menos nunca lo ha hecho hasta ahora. Con una precisión casi inhumana, desafiando la densa telaraña de oscuridad que todo lo invade, castiga inexorablemente todos y cada uno de mis deslices.

Lo que debería ser tan sólo un instante deviene una eternidad. Siempre es así. Puedo sentir como el frío metal se va abriendo paso poco a poco. Percibo cada fibra que es desgarrada, cada vaso que se rompe, cada terminación nerviosa que se interpone en su camino. Es un sufrimiento que trasciende las posibilidades del lenguaje. Decepción, culpabilidad, arrepentimiento, ira. Todas ellas y ninguna, con una intensidad tan insoportable que por momentos uno teme enloquecer. Luego todo pasa. El silencio vuelve a adueñarse del espacio y del tiempo y yo reemprendo la marcha; después de unos pocos pasos ya no estoy seguro de que nada de esto haya ocurrido realmente.

Hoy por vez primera he pensado en la posibilidad de que esos pasos en falso no sean fortuitos. Al principio me pareció absurdo, pero la idea ha ido cobrando lentamente fuerza en mi cabeza, hasta un punto en que ya no soy capaz de descartarla. Tal vez, después de todo, sea verdad que el vértigo no es el miedo a la caída sino más bien el espanto que despierta en nosotros el deseo de caer, de hundirnos en una profundidad que en el fondo nos seduce y nos atrae. Hay algo poético en el dolor, en sentirse desgraciado. Hay también algo noble y purificador en el hecho de descargar un látigo voluntariamente contra los propios hombros, aunque puede que esto sea simplemente una mentira que nos permite seguir caminando, ir cubriendo nuestros errores con un delicado velo de irrealidad.

Es posible que simplemente busque el final, el día en que una flecha más certera que las demás acabé con mi infructuoso deambular. Sin embargo ninguna de estas posibilidades me convence por completo. En realidad sospecho que comprobar la presencia del Arquero hace que, durante unos breves momentos, me sienta menos solo, que por un instante todo cobre sentido. Me pregunto si no seré yo mismo quien ha creado las tinieblas. Si no existieran, puede que me viera obligado a reconocer que soy yo quien dispara las flechas. Y tal vez eso sí sería demasiado duro.


Credits: ARCHER DRAWING by Sheldon Goh